García Martín ha resaltado que “la transmisión de estos principios es un gran compromiso que vamos a seguir defendiendo porque no vienen dados de por sí, sino que son una responsabilidad y una conquista que nos implica a todos y ha de mantenerse en el tiempo”. “Es imprescindible que vosotros, que sois el futuro, tengáis conciencia sobre la gravedad que tienen los actos terroristas, su inconcebible crueldad y su inutilidad”, ha añadido.
La quinta edición de estos talleres, que se impartieron por primera vez en 2019, ha contado con más de 350 participantes en las cuatro anteriores. En esta ocasión, las charlas a los jóvenes se han celebrado en los centros de Altamira y El Lavadero, en la capital, y Teresa de Calcuta, en Brea de Tajo.
El Gobierno regional busca con esta iniciativa completar el programa educativo que la ARRMI desarrolla en sus instalaciones. Los coloquios han contado con el testimonio de la presidenta de la Fundación Miguel Ángel Blanco, Cristina Cuesta, hija de Enrique Cuesta, asesinado en San Sebastián en 1982 por la banda terrorista ETA. También ha participado Mari Mar Blanco, hermana del concejal popular que murió a manos de esta organización en 1997.
El Ejecutivo autonómico firmó un convenio de colaboración con la Fundación Miguel Ángel Blanco en 2021 con el fin de realizar actividades conjuntas de información y sensibilización en el ámbito de la memoria de las víctimas de terrorismo. Además de las conferencias en los centros de la ARRMI, se programan, por ejemplo, sesiones similares en institutos de enseñanza secundaria y cursos para el profesorado.


